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Viernes 20 de julio – Expectativas

Viernes 20 de julio – Expectativas

Humano es esperar y lo que esperamos tiene un nombre: expectativas…

Esperamos tener una vida perfecta, éxito, belleza, felicidad y amor. Esperamos que el destino nos trate bien, que nuestro trabajo nos guste y tener salud. Esperamos una mirada amable, un detalle y una conversación. Esperamos un futuro estimulante y tranquilo a la vez, una vida plácida y rica, un amor que nos cuide y que nos dé aire a la vez.

Esperamos tantas cosas… Esperamos tanto de la vida… Esperamos tanto de las personas… ¿Os imagináis que nos hubieran enseñado a buscar en vez de a esperar? ¿Te imaginas que en el colegio te hubieran enseñado a tener buscativas en vez de expectativas?

Quizás aquí esté el problema en nuestras expectativas. Esperábamos que la etapa de hoy fuera de 22 kms y la realidad es que ha sido de 28 kms. Nuestras expectativas, a veces, quizás las que más, no se cumplen, como no se nos han cumplido hoy; y cuando esto ocurre podemos hacer varias cosas.

En el grupo han habido varias reacciones, tantas como personas. Hay quien ha reaccionado en clave de culpabilización pensando que nos habíamos equivocado de camino o perdido; pero también ha habido quien ha creído que el gps estaba errado, quien ha pensado que teníamos que haber preparado mejor la ruta y quien ha creído que era la etapa más larga que teníamos programada cuando en realidad es la de mañana.

Todas estas reacciones son humanas y las podremos observar por doquier, incluso, si somos capaces de abrir la mente, en nosotros mismos. Lo cierto es que somos muy malos fijándonos expectativas, especialmente en lo que a personas se refiere. Parejas, padres, hijos, familias, amigos y compañeros suelen ser el objetivo de nuestras expectativas.

Esperábamos comer pulpo después de tan titánico esfuerzo y no ha sido posible, pero sabias como son mis compañeras de viaje rápido han aprendido que cuando las expectativas no se cumplen no podemos quedarnos anclados en ellas, en lo que tenía que ser y no fue; así que hemos valorado buscar una nueva pulpería o cambiar de planes y disfrutar de otros platos de esta sabrosa gastronomía Gallega

 ¿Y nosotros? También somos la expectativa de alguien… Recogemos decenas de expectativas más o menos erradas o acertadas, expectativas que pretenden guiar nuestra vida, que nos pesan sobre los hombros, que cargan nuestra mochila y que condicionan nuestra vida.

 Tratamos de no provocar un desengaño, de que nadie se enfade, de que no se frustren las expectativas que tienen depositadas en nosotros y de repente un día nos damos cuenta de que quizás no podamos lograrlo jamás.

 ¿Qué expectativas priorizas? ¡Tenemos tantas sobre nuestra persona! ¿A qué renunciar? ¿A quien decepcionar? ¿Cómo superar esa presión, ese miedo al error? ¿A qué precio tenemos que cumplir esas expectativas?

 Actualiza tus expectativas, mira tu hoja de ruta, comparte las expectativas que tienes depositadas en otros, descárgate de las expectativas que tienen depositadas en ti, revisa las expectativas que rigen tu vida

 Sí ya sé que quizás te equivoques, pero por lo menos te equivocarás con tu vida, no con la vida que otros tienen diseñada para ti, no con la vida que crees que otros esperan que tengas, no con las expectativas que otros tengan sobre ti.

Mañana nos esperan 30 kms… ¿Quizás esperamos algo peor de lo que realmente será? ¿Quizás esperamos que sea algo mejor de lo que realmente será? ¡Qué más da!

Quien quiere esperar cuando se puede explorar…

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