Máquinas de aprender

maquinasLos niños son un auténtico peligro. Cuidado. Vigila. Están por todas partes. Estas diminutas máquinas de aprender nos están observando continuamente, siempre, incluso cuando creemos que no lo hacen, es más, llegan a ser capaces de aparentar que están despistados para poder observarnos mejor. Los niños son máquinas perfectamente diseñadas para aprender. Sus ojos, su piel, sus oídos, su sentido del tacto, su cuerpo y su mente están buscando continuamente estímulos nuevos e interesantes.

Pero eso no es lo más grave, créeme, lo más grave es que son capaces de asimilar e integrar lo aprendido de tal manera que pueden guardarlo en su extraordinaria memoria para recuperarlo cuando más les interese. Pero la situación se complica todavía más; no tienen bastante con estar vigilándonos continuamente, no les basta con recordar hasta el más mínimo detalle; sino que además son capaces de transferir y poner en práctica este aprendizaje en diferentes entornos. Pero todavía hay más, los niños son capaces de crear nuevas relaciones causales e incluso de extraer sus propias conclusiones que guiarán y dirigirán su conducta y su manera de relacionarse con el mundo a partir de lo que están viendo, sintiendo y experimentando. Continuar leyendo «Máquinas de aprender»

Mandela, Obama y los lazos que unen el espíritu humano

mandelaEn ocasiones me sorprendo a mi mismo fantaseando o imaginando una escena con todo lujo de detalles, como si la estuviera viviendo en realidad. Hoy, mientras preparaba una charla sobre liderazgo, me ha sorprendido una de estas escenas. En mi particular homenaje a Mandela, me estaba documentando e inspirando en algunos de los discursos pronunciados durante su funeral para usarlos en la ponencia.

Después de leer el discurso de Obama la imaginación ha tomado el control de mi mente y me he visto sentado junto al presidente Obama en el vuelo de retorno a Washington. De hecho, como imagen onírica que se trataba, no puedo discernir si estaba sentado a su lado como un observador invisible o si estaba dentro de su mente. En cualquier caso tenía la capacidad de poder ver y oír lo que pensaba el presidente.

En mi imagen podía ver a Obama recostado en su asiento, con la cabeza apoyada en su mano derecha, ligeramente inclinada y lo ojos cerrados. No dormía, reflexionaba. La cabeza de Obama estaba repleta de palabras e imágenes. El funeral le había provocado un torrente de emociones, pensamientos y reflexiones que intentaba analizar.

Ubuntu. El sentimiento que nos invade cuando nos sentimos unidos a otra u otras personas; cuando sentimos los lazos que unen el espíritu humano. Ubuntu. Resonaba en su mente, una y otra vez. El líder capaz de sentir el Ubuntu de las personas que le rodean, será el líder capaz de liderar el cambio. Mandela fue capaz de sentir lo mismo que las personas a las que lideraba, fue capaz de percibir sus necesidades, involucrarlas en un objetivo y hacerlas protagonistas del cambio. Continuar leyendo «Mandela, Obama y los lazos que unen el espíritu humano»