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KINTSUKUROI

el arte de curar las heridas emocionales

En Kintsukoroi te ayudaré a recomponer diferentes situaciones con un triple objetivo. En primer lugar, quiero que veas que no te pasa nada raro o infrecuente. A veces nos estigmatizamos o nos estigmatizan, nos sentimos bichos raros y creemos que tenemos la culpa de lo que nos pasa y de no ser capaces de superarlo.
Mi segundo objetivo es que puedas mostrarles a las personas que te rodean lo que te ocurre y lo que sientes. A veces nos prejuzgan frívolamente y no nos sentimos capaces de defendernos, ni tan solo de explicar lo que nos pasa. Pero precisamente es cuando lo estamos pasando mal, cuando necesitamos mayores dosis de empatía, comprensión, apoyo y compasión.
Finalmente, mi tercer objetivo es el de proporcionarte herramientas para que puedas superar la adversidad y reconstruir tu vida como un auténtico maestro kintsukoroi. Después de leer este libro serás más fuerte y más bello ya que habrás sido capaz de superar la adversidad, aprender de ello y sentirte capaz de hacer frente a lo que la vida te vaya planteando, sean retos, problemas o adversidades.


Se habla mucho de resiliencia, pero yo me he propuesto ir más allá, yo me he propuesto proporcionarte un método para reconstruir tu vida. En este libro, además del método, narro diferentes casos con los que me he encontrado a lo largo de mi práctica profesional. Todos los casos son casos reales.
Me he decidido a compilarlos y a compartirlos contigo por si algún día te encuentras en esta tesitura, si lo estás viviendo o si quieres ayudar a alguien que necesita recomponer su vida, puedas encontrar aquí una guía que te ayude y te inspire.
En Kintsukuroi te animo y te ayudo a vivir intensamente y a reconstruirte a ti mismo y a recomponer tu vida. Citando a Chojiro, el protagonista de la historia con el que empiezo el libro, no olvides que la cerámica y la vida se pueden romper en mil pedazos, pero no por ello tenemos que dejar de vivirla intensamente, de trabajarla intensamente y de depositar en ella todas nuestras esperanzas e ilusiones. Lejos de evitar vivir, tenemos que aprender a recomponernos después de una adversidad.

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