Recuerdo una conversación con cliente que me decía que odiaba las Navidades por un solo motivo: el de tener que compartir mesa con su hermana. Este cliente había tenido la mala suerte de tener una hermana tóxica, cosa que por otro lado es bastante frecuente. Durante todo el año no coincidían en ninguna ocasión, pero llegadas las Navidades no le quedaba más remedio que compartir mesa con ella y así poder ver a su madre feliz.

Nada más sentarse en la mesa todo eran reproches hacia su persona. Que si estás más calvo, que si estás más gordo y así hasta completar toda la comida, postres incluidos.

A partir de esta consulta decidí grabar un vídeo con los mismos recursos que compartí con él. Espero que te sirvan de ayuda para poder gestionar a familiares tóxicos estas Navidades.

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